Modo de juego de Windows y otros ajustes para jugar mejor en PC
El Modo de juego da prioridad al juego y evita que Windows Update te interrumpa. Cómo activarlo y qué más ajustar sin trucos dudosos.
Windows trae varios ajustes pensados para jugar. No hacen milagros (el rendimiento depende sobre todo de tu tarjeta gráfica y tu procesador), pero ayudan a que el juego vaya más estable y a que nada te interrumpa a mitad de partida. Aquí tienes los oficiales, sin «optimizadores» de dudosa procedencia.
Modo de juego
Según el soporte de Xbox, cuando juegas con el Modo de juego activado, Windows da prioridad al juego y:
- Impide que Windows Update instale controladores y muestre avisos de reinicio mientras juegas.
- Ayuda a conseguir una velocidad de fotogramas más estable, según el juego y el equipo.
Viene activado de serie. Para comprobarlo: Configuración > Juegos > Modo de juego.
Optimizaciones para juegos en ventana
Si juegas en ventana o en ventana sin bordes, Windows 11 tiene una opción que mejora la latencia y permite funciones como la frecuencia de actualización variable en juegos DirectX 10 y 11 que no la aprovechaban en ese modo.
- Ve a Configuración > Sistema > Pantalla > Gráficos.
- Entra en Cambiar la configuración de gráficos predeterminada.
- Activa Optimizaciones para juegos en ventanas.
Si un juego concreto da problemas con ella, puedes desactivarla solo para ese juego en la misma pantalla de Gráficos.
Modo de energía
En portátiles, sobre todo, el modo de energía limita el rendimiento para ahorrar batería. Para jugar, conecta el cargador y en Configuración > Sistema > Energía y batería elige Máximo rendimiento. En sobremesa, el modo equilibrado suele ser suficiente.
Si tu portátil tiene su propio programa del fabricante (perfiles de ventiladores, «modo turbo»), mira también ahí.
Programas en segundo plano
Microsoft recomienda desactivar las aplicaciones de inicio que no necesitas: cada programa que arranca con Windows ocupa memoria y procesador.
- Configuración > Aplicaciones > Inicio: desactiva lo que no uses a diario.
- Antes de jugar, cierra navegadores con muchas pestañas, descargas y programas pesados.
Tienes más detalle en el PC tarda en arrancar.
Lo que más se nota de verdad
- Controladores de la gráfica actualizados: los fabricantes optimizan los juegos nuevos en cada versión. Cómo hacerlo bien: actualizar los drivers de la gráfica.
- El monitor a su frecuencia real: si tienes un monitor de 144 Hz funcionando a 60 Hz, estás desaprovechándolo. Compruébalo con nuestro test de frecuencia de refresco y la guía monitor de 144 Hz a 60 Hz.
- Ajustes gráficos del propio juego, y tecnologías de escalado como DLSS o FSR.
- Temperaturas: un equipo que se calienta reduce su velocidad. Mira temperaturas normales.
Desconfía de los «optimizadores»
Programas que prometen «+50 % de FPS» limpiando el registro o desactivando servicios de Windows suelen no aportar nada, y algunos rompen funciones del sistema o vienen con publicidad no deseada. Si el juego va con tirones, sigue la guía tirones y FPS bajos.
Fuentes consultadas
- Usar el Modo Juego mientras juegas en un dispositivo Windows (Soporte de Xbox (Microsoft))
- Optimizaciones para juegos en ventanas en Windows 11 (Soporte técnico de Microsoft)
- Sugerencias para mejorar el rendimiento del PC en Windows (Soporte técnico de Microsoft)
