Hardware y componentes

Mi monitor de 144 Hz funciona a 60 Hz: cómo ponerlo a su frecuencia real

Dónde se cambia la frecuencia en Windows y qué cable, puerto y ajustes del monitor necesitas para alcanzarla.

Has comprado un monitor de 144, 165 o 240 Hz, pero el movimiento no se ve más fluido que antes. Es muy probable que esté funcionando a 60 Hz. Windows no siempre selecciona la frecuencia máxima al conectar un monitor nuevo, y es una de las dudas más habituales en foros de hardware.

1. Cambia la frecuencia en Windows

  1. Abre Inicio > Configuración > Sistema > Pantalla.
  2. Entra en Pantalla avanzada. Si tienes varios monitores, elige primero el que quieres ajustar.
  3. En Elegir una frecuencia de actualización, selecciona la más alta disponible.

Según Microsoft, las frecuencias que aparecen dependen de la pantalla y de lo que admite. Si una frecuencia aparece con un asterisco, no es compatible con la resolución actual y Windows cambiará la resolución para usarla.

Para comprobar que se ha aplicado, el menú en pantalla de muchos monitores muestra la frecuencia actual.

2. Si no aparece la frecuencia máxima: revisa el cable

Es la causa más frecuente. Cada versión de HDMI y DisplayPort tiene un ancho de banda máximo, y si el cable o el puerto no dan para la resolución y la frecuencia que buscas, Windows no ofrecerá esa opción.

  • Usa el cable que venía con el monitor, especialmente si es DisplayPort. Suele ser el adecuado.
  • DisplayPort es normalmente la opción más segura para altas frecuencias en un PC.
  • HDMI depende de la versión. Las versiones antiguas, como HDMI 1.4, se quedan cortas para frecuencias altas a resoluciones altas. Comprueba en el manual del monitor qué frecuencia admite cada entrada; muchos monitores limitan la entrada HDMI a menos hercios que la DisplayPort.
  • Evita adaptadores entre tipos de conexión siempre que puedas. Muchos están limitados a 60 Hz.

3. Conecta el cable a la gráfica, no a la placa base

Si tienes tarjeta gráfica dedicada, el cable debe ir a sus salidas, no a las de la placa base. Además de dar imagen con la gráfica correcta, las salidas de la placa base suelen tener versiones más limitadas de HDMI o DisplayPort.

4. Revisa los ajustes del propio monitor

Algunos monitores tienen opciones en su menú que limitan la frecuencia:

  • Una opción de overclock de panel que hay que activar para alcanzar la frecuencia máxima anunciada, por ejemplo 165 Hz en un panel base de 144.
  • Una versión de DisplayPort o HDMI seleccionable. Si está en una versión antigua por compatibilidad, cámbiala a la más reciente.
  • Modos de imagen que fijan una frecuencia concreta.

Consulta el manual del monitor para conocer los nombres exactos.

5. Actualiza el controlador de la gráfica

Con el controlador genérico de Windows, la gráfica puede no ofrecer todas las frecuencias. Instala el controlador oficial desde la web de NVIDIA, AMD o Intel, según tu gráfica. En un portátil, usa preferiblemente el de la web del fabricante del portátil.

En el panel de control de la gráfica también puedes elegir la frecuencia, y en algunos casos aparecen opciones que no salen en Windows.

6. Los juegos tienen su propio ajuste

Algunos juegos tienen una opción de frecuencia de actualización en sus ajustes de vídeo, o un límite de fotogramas por debajo de lo que tu monitor admite. Revísalo en cada juego.

Frecuencia dinámica en portátiles

En Windows 11, los portátiles con pantallas compatibles pueden ofrecer una frecuencia dinámica, que la sube al mover el ratón o desplazarte y la baja en reposo para ahorrar batería. Microsoft indica que requiere una pantalla de al menos 120 Hz con frecuencia variable. Aparece en la misma pantalla de configuración.

Cómo comprobar que funciona

Además de mirar el menú del monitor, nota la diferencia moviendo rápidamente el ratón o arrastrando una ventana: a 144 Hz el movimiento es claramente más suave que a 60.