¿Qué temperatura es normal para la CPU y la GPU?
Qué es la temperatura máxima de cada procesador, por qué los chips actuales funcionan más calientes y cuándo hay que revisar la refrigeración.
En los foros se repite la misma escena: alguien abre un programa de monitorización, ve el procesador a 85 o 90 °C mientras juega y pregunta si se va a quemar. La respuesta corta es que los procesadores actuales están diseñados para trabajar calientes y se protegen solos. Pero hay situaciones en las que sí conviene actuar.
La cifra clave: la temperatura máxima de unión
Cada procesador tiene una temperatura máxima de funcionamiento, a menudo llamada TjMax o Tjunction máxima.
- Intel explica que es la temperatura a la que el procesador activa sus controles térmicos internos para reducir consumo y calor. Según Intel, suele estar entre 100 y 110 °C, según el modelo. El valor exacto aparece en la ficha de cada procesador en su web de especificaciones.
- AMD publica la temperatura máxima en la ficha de cada procesador. Por ejemplo, en varios Ryzen 7000 de sobremesa, como el Ryzen 7 7700, figura 95 °C.
Busca la ficha oficial de tu modelo para conocer su límite.
Por qué los chips actuales van tan calientes
Los procesadores modernos aumentan su frecuencia mientras tengan margen térmico y de consumo. Si la refrigeración lo permite, suben hasta acercarse a su límite para dar el máximo rendimiento. Es decir, en carga intensa es esperable que algunos modelos lleguen cerca de su temperatura máxima.
Intel lo dice explícitamente: estar en la temperatura máxima mientras se ejecuta una carga de trabajo no es necesariamente motivo de preocupación.
Qué pasa si llega al límite
Cuando alcanza su máximo, el procesador reduce frecuencia y consumo, lo que se conoce como thermal throttling. Pierdes rendimiento, pero el chip se protege. Si aun así no puede mantener una temperatura segura, el equipo se apaga.
Intel indica que es poco probable que el procesador se dañe por sobrecalentamiento gracias a estas protecciones. El problema real es el rendimiento perdido y, en casos extremos, los apagados.
Cuándo sí hay que preocuparse
- El procesador alcanza su límite en tareas ligeras, como navegar o con el escritorio en reposo.
- El equipo se apaga solo o se reinicia bajo carga.
- El rendimiento cae claramente al cabo de unos minutos de juego o de trabajo pesado.
- La temperatura ha subido con el tiempo en un equipo que antes iba más fresco: suele ser polvo o pasta térmica seca.
- Los ventiladores suenan al máximo de forma constante.
Qué hacer si hay sobrecalentamiento
- Limpia el polvo. Con el equipo apagado y desenchufado, usa aire comprimido en los disipadores, los ventiladores y los filtros. Sujeta las aspas para que no giren sin control. En portátiles, las rejillas de ventilación suelen acumular mucho polvo.
- Comprueba que los ventiladores giran, incluido el del disipador del procesador y los de la caja.
- Revisa el montaje del disipador. Si está suelto, el contacto con el procesador es malo. En un equipo recién montado, comprueba que retiraste el plástico protector de la base del disipador; es un olvido muy común.
- Renueva la pasta térmica si el equipo tiene varios años. Limpia la antigua con alcohol isopropílico y aplica una cantidad pequeña de pasta nueva.
- Mejora el flujo de aire de la caja. En general, los ventiladores frontales e inferiores meten aire y los traseros y superiores lo sacan.
- Revisa la BIOS. Valores de voltaje automáticos excesivos o un overclock activado pueden disparar la temperatura. Cargar los valores por defecto descarta esta causa.
En un portátil, usar una base elevada y no apoyarlo sobre superficies blandas como la cama ayuda mucho.
¿Y la tarjeta gráfica?
Las gráficas también tienen sus propios límites y protecciones, y reducen frecuencia si se calientan demasiado. Las mismas pautas sirven: polvo, ventiladores que giran, buen flujo de aire en la caja. Muchas gráficas detienen sus ventiladores en reposo para ser silenciosas, así que es normal verlos parados en el escritorio.
Cómo medir las temperaturas
El Administrador de tareas muestra la temperatura de muchas gráficas en Rendimiento > GPU. Para el procesador hace falta un programa de monitorización que lea los sensores de la placa y del chip. Usa programas conocidos y descárgalos siempre desde la web oficial del desarrollador.
Mide en reposo y en una carga real, como un juego o una exportación de vídeo. Los programas de prueba de estrés generan una carga extrema que no representa el uso diario.
Si hay apagados o pantallazos
El exceso de temperatura no es la única causa de los cierres repentinos. Revisa también la guía del pantallazo azul y la de cuántos vatios necesita tu fuente.