Cómo crear una contraseña segura que puedas recordar
Una buena contraseña es larga, única y no tiene nada de ti. El método de la frase para crearlas, los errores típicos y cuándo usar un gestor.
Las contraseñas débiles y repetidas son la forma más sencilla de que te roben una cuenta. La buena noticia es que una contraseña segura no tiene por qué ser imposible de recordar. Estas son las pautas de INCIBE y un método para aplicarlas.
Qué hace segura a una contraseña
- Longitud. Es lo que más cuenta. INCIBE pide como mínimo 8-10 caracteres; cuanto más larga, mejor. Una frase de varias palabras es larga y fácil de recordar.
- Variedad. Mezcla mayúsculas, minúsculas, números y símbolos.
- Nada personal. Ni tu nombre, ni el de tu mascota, ni fechas de nacimiento, ni tu teléfono: es lo primero que se prueba, y mucha de esa información está en tus redes sociales.
- Nada de patrones. Ni
123456, niqwerty, nicontraseña1, ni palabras del diccionario tal cual. - Única. Cada servicio, la suya. Este es el punto más importante.
Por qué no hay que repetirlas
Las webs sufren filtraciones. Si usas la misma contraseña en todas partes y se filtra la de un foro sin importancia, los delincuentes la probarán automáticamente en tu correo, tu banco y tus redes. Así se roban la mayoría de cuentas. Puedes comprobar si una contraseña aparece en filtraciones conocidas con nuestra herramienta contraseña filtrada, que no envía la contraseña a ningún sitio.
El método de la frase
INCIBE propone partir de una frase que solo tú conozcas y transformarla:
- Piensa una frase propia de varias palabras (no un refrán ni una canción conocida): por ejemplo, «el gato de Lucía duerme en la lavadora».
- Toma la frase entera o las iniciales y añade mayúsculas, números y símbolos de forma que solo tú sepas:
ElGatoDeLuciaDuerme-EnLaLavadora7. - No uses este ejemplo: está publicado.
Para tener una distinta en cada sitio sin volverte loco, INCIBE sugiere una regla mnemotécnica: una base común más algo derivado del servicio. Funciona, pero tiene un punto débil: si alguien ve dos de tus contraseñas, puede deducir el resto.
La opción más cómoda: un gestor
Lo más seguro y práctico es un gestor de contraseñas:
- Genera contraseñas largas y aleatorias para cada web.
- Las guarda cifradas y las rellena por ti.
- Solo tienes que recordar una: la del propio gestor, que sí debe ser una frase larga creada con el método anterior.
También puedes crear contraseñas aleatorias con nuestro generador de contraseñas y comprobar la fortaleza de una con el comprobador (todo funciona en tu navegador).
Más allá de la contraseña
- Activa la verificación en dos pasos en tu correo, tu banco y tus redes: aunque roben la contraseña, no podrán entrar sin el segundo paso.
- Donde se pueda, usa llaves de acceso (passkeys), que sustituyen a la contraseña y no se pueden robar con un phishing.
- No compartas contraseñas por mensaje ni las apuntes en un pósit en la pantalla.
- Cámbiala en cuanto sospeches que se ha filtrado o que alguien la conoce.
