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«Este PC no cumple los requisitos de Windows 11»: TPM 2.0 y arranque seguro

Cómo comprobar si el problema es el TPM, el arranque seguro o el procesador, y cómo activar lo que esté desactivado.

Con el fin del soporte de Windows 10, muchos usuarios han intentado actualizar y se han encontrado con el mensaje «Este PC no cumple actualmente los requisitos del sistema de Windows 11». En muchos casos el equipo sí es compatible y solo hay que activar dos opciones en la BIOS.

Los requisitos que más fallan

Windows 11 pide, entre otras cosas:

  • TPM 2.0: un módulo de seguridad que guarda claves de cifrado. En la mayoría de equipos modernos está integrado en el procesador.
  • Firmware UEFI con capacidad de arranque seguro.
  • Un procesador de la lista de compatibles de Microsoft.
  • Al menos 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento.

Los dos primeros suelen estar presentes pero desactivados de fábrica, sobre todo en placas base compradas por separado. El tercero no se puede resolver con ajustes.

1. Averigua qué requisito falla

La aplicación Comprobación de estado del PC de Microsoft indica qué requisito no se cumple. También puedes comprobarlo a mano:

  • TPM: pulsa Windows + R, escribe tpm.msc y pulsa Intro. Si aparece «No se encuentra el TPM compatible», está desactivado o no existe. Si aparece, comprueba que la versión de especificación sea 2.0.
  • Arranque seguro: pulsa Windows + R, escribe msinfo32 y pulsa Intro. Busca Estado de arranque seguro y Modo de BIOS. Si el modo de BIOS es Heredado, el equipo arranca en modo antiguo y el arranque seguro no se puede activar sin cambiar a UEFI.

2. Activa el TPM en la BIOS

Microsoft explica que la mayoría de equipos de los últimos años admiten TPM 2.0, pero que a menudo está desactivado. Para entrar en la BIOS desde Windows: Configuración > Sistema > Recuperación > Inicio avanzado > Reiniciar ahora, y después Solucionar problemas > Opciones avanzadas > Configuración de firmware UEFI.

El nombre de la opción depende del fabricante:

  • En procesadores AMD: fTPM o AMD fTPM switch.
  • En procesadores Intel: PTT o Intel Platform Trust Technology.
  • En algunos equipos: Security Device o Dispositivo de seguridad.

Suele estar en apartados como Security, Advanced o Trusted Computing. Actívala, guarda con F10 y reinicia.

3. Activa el arranque seguro

Microsoft indica que, para activar el arranque seguro, el equipo debe arrancar en modo UEFI en lugar del modo heredado o CSM.

Si ya arrancas en UEFI

Busca Secure Boot en la BIOS, normalmente en el apartado Boot o Security, y actívalo. En algunas placas hay que elegir el tipo de sistema operativo Windows UEFI o restaurar las claves predeterminadas.

Si arrancas en modo heredado

Cambiar a UEFI no es solo un ajuste: el disco tiene que usar particiones GPT. Si tu disco usa MBR y desactivas CSM sin más, Windows no arrancará.

Windows incluye la herramienta MBR2GPT para convertir el disco sin perder datos. Es un proceso para usuarios con algo de experiencia. Haz antes una copia de seguridad, sigue la documentación oficial de Microsoft y, después de convertir, cambia la BIOS a UEFI.

Si el procesador no es compatible

Si la Comprobación de estado del PC dice que el procesador no es compatible, no hay ajuste de BIOS que lo arregle. Las opciones son:

  • Seguir con Windows 10 asumiendo que ya no recibe actualizaciones de seguridad en las condiciones normales de soporte.
  • Cambiar de equipo o de procesador, si la placa admite uno compatible.
  • Instalar Windows 11 en un equipo no compatible mediante métodos alternativos. Microsoft desaconseja hacerlo y advierte de que esos equipos pueden no recibir actualizaciones y de que los problemas derivados no están cubiertos por la garantía del fabricante.

Para equipos antiguos que solo se usan para navegar y ofimática, algunas personas optan por sistemas alternativos como distribuciones de Linux. Es una decisión que conviene tomar sabiendo que cambia la forma de trabajar.

Una precaución con BitLocker

Si tu disco ya estaba cifrado con BitLocker, cambiar ajustes de seguridad de la BIOS como el TPM o el arranque seguro puede hacer que Windows pida la clave de recuperación. Antes de tocar nada, comprueba dónde está guardada; te explicamos cómo en la guía sobre la clave de recuperación de BitLocker.