Windows y software

Programas que se cierran solos o se quedan en «No responde»

Cómo encontrar la causa con el Monitor de confiabilidad y qué probar: reparar, restablecer, actualizar o descartar Windows.

Un programa que se cierra sin avisar, o que se queda con la ventana blanca y el título (No responde), puede tener muchas causas: el propio programa, un complemento, un controlador, falta de memoria o archivos de Windows dañados. Antes de probar soluciones a ciegas, conviene saber qué está fallando.

Esperar o cerrar

«No responde» no siempre significa que se haya colgado: a veces el programa está ocupado con una tarea larga, como guardar un archivo grande. Espera un minuto. Si no se recupera, ciérralo desde el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc), seleccionándolo y pulsando Finalizar tarea.

Si ocurre a menudo, sigue estos pasos.

1. Mira el Monitor de confiabilidad

Windows registra cada cierre inesperado en el Monitor de confiabilidad, una herramienta poco conocida y muy útil.

  1. Pulsa Windows + R, escribe perfmon /rel y pulsa Intro.
  2. Verás un gráfico por días. Las cruces rojas marcan errores críticos, como programas que dejaron de funcionar.
  3. Selecciona un día y haz doble clic en el error para ver los detalles.

Fíjate en el campo Nombre del módulo con errores. Si es un archivo del propio programa, el problema está en él. Si es un complemento, un controlador (por ejemplo, de la gráfica) o una DLL de otro programa, ya sabes por dónde seguir.

Busca también si los fallos empezaron un día concreto: el monitor muestra en la misma línea las actualizaciones y programas instalados ese día.

2. Actualiza el programa

Muchos cierres se corrigen en versiones nuevas. Busca actualizaciones en el propio programa, en su web oficial o en Microsoft Store.

3. Repara o restablece

Microsoft documenta dos opciones para aplicaciones instaladas:

  1. Ve a Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas.
  2. Pulsa el botón ⋯ junto a la aplicación y elige Opciones avanzadas, si aparece.
  3. Pulsa primero Reparar, que corrige problemas sin perder datos.
  4. Si no funciona, pulsa Restablecer, que la devuelve a su estado inicial y puede borrar sus datos.

No todos los programas tienen estas opciones, porque dependen de su instalador. Para programas clásicos, prueba en Panel de control > Programas y características: haz clic derecho y elige Reparar o Cambiar. Si tampoco existe, desinstala y vuelve a instalar.

4. Descarta complementos y conflictos

  • Navegadores y Office: desactiva las extensiones o complementos y vuelve a activarlos de uno en uno.
  • Antivirus de terceros: algunos bloquean programas legítimos. Prueba a desactivarlo temporalmente.
  • Inicio limpio: si sospechas de un programa en segundo plano, Microsoft describe cómo arrancar Windows solo con sus servicios. Si en ese modo el fallo desaparece, ve reactivando programas hasta encontrar el culpable.

5. Actualiza los controladores

Si el Monitor de confiabilidad señala un controlador, sobre todo de la gráfica, instala la versión más reciente desde la web de NVIDIA, AMD, Intel o del fabricante del portátil. Si el problema empezó tras actualizarlo, vuelve a la versión anterior desde el Administrador de dispositivos.

6. Comprueba la memoria y el disco

  • Si el Administrador de tareas muestra la memoria casi siempre al límite, los programas pueden cerrarse por falta de RAM. Cierra lo que no uses o plantéate ampliarla; te ayudamos a decidirlo en cuánta RAM necesitas.
  • Si el disco está al 100 % de forma constante, todo se vuelve lento y aparecen bloqueos. Revisa la guía del disco al 100 %.

7. Si fallan muchos programas a la vez

Cuando los cierres afectan a programas distintos, el problema probablemente no está en ellos:

  • Archivos de Windows dañados: ejecuta DISM y SFC como explicamos en la guía para reparar Windows con SFC y DISM.
  • Inestabilidad del hardware: memoria con perfiles XMP o EXPO inestables, temperaturas altas o una fuente al límite. Si además hay pantallazos azules, sigue la guía del pantallazo azul.