Hardware y componentes

El ordenador hace mucho ruido: ventiladores, causas y soluciones

Cómo averiguar qué hace ruido y qué hacer: procesos en segundo plano, polvo, modo de energía y curvas de ventiladores.

Un ordenador que suena como un secador de pelo mientras navegas no está bien. A veces es solo polvo, a veces un programa trabajando en segundo plano y a veces un componente que avisa de que va a fallar. Lo primero es averiguar qué suena y cuándo.

Identifica el tipo de ruido

  • Soplido que sube y baja: ventiladores. Es lo más habitual.
  • Zumbido agudo o pitido que cambia con la carga, sobre todo en juegos: suele ser coil whine, la vibración de componentes eléctricos de la gráfica o la fuente. Es molesto pero normalmente no es una avería.
  • Clics repetidos o rascado metálico: puede ser un disco duro mecánico fallando. Haz una copia de tus datos cuanto antes y revisa su estado con la guía para comprobar la salud de un disco.
  • Traqueteo o vibración: un ventilador con el rodamiento desgastado o un cable que roza las aspas.

1. ¿Hay algo trabajando?

Si los ventiladores suben sin que estés haciendo nada pesado:

  1. Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc) y ordena por CPU.
  2. Si un proceso usa mucha CPU de forma continua, averigua qué es. Puede ser una actualización de Windows, un análisis antivirus o una indexación, que terminan solos. También puede ser un programa colgado o software no deseado; revisa la guía sobre el adware.
  3. Revisa también los programas que arrancan al encender, como explicamos en la guía del arranque lento.

2. Limpia el polvo

El polvo acumulado en disipadores, ventiladores y rejillas obliga a los ventiladores a girar más rápido para refrigerar lo mismo.

  1. Apaga y desenchufa el equipo.
  2. Usa aire comprimido en rejillas, ventiladores y aletas de los disipadores, a ráfagas cortas.
  3. Sujeta las aspas con un dedo o un palillo para que no giren a demasiada velocidad con el aire.
  4. En sobremesas, limpia también los filtros de entrada de aire de la caja.

En portátiles, la rejilla de salida suele estar en un lateral o en la parte trasera. Si el polvo está muy compactado, puede hacer falta abrirlo; si está en garantía, consulta antes al fabricante.

3. Ajusta el modo de energía

Windows 11 tiene modos de energía en Configuración > Sistema > Energía y batería. Microsoft explica que el modo de mejor rendimiento permite al procesador ir más rápido, pero calienta más el equipo y hace que el ventilador gire más. En un portátil, el modo equilibrado o el de eficiencia suelen ser bastante más silenciosos con un uso normal.

Muchos fabricantes de portátiles tienen además su propio programa con perfiles como «silencioso» o «rendimiento».

4. Revisa las temperaturas

Si el equipo se calienta mucho aunque esté limpio, puede que la pasta térmica esté seca o que el disipador esté mal colocado. Te explicamos qué temperaturas son normales y cómo actuar en la guía de temperaturas de CPU y GPU. Intel recuerda que el procesador se protege solo reduciendo la frecuencia si se calienta demasiado, pero eso cuesta rendimiento y ruido.

5. Ajusta las curvas de los ventiladores (sobremesa)

En la mayoría de placas base de sobremesa, la BIOS o el programa del fabricante permiten ajustar la curva de cada ventilador: a qué velocidad gira según la temperatura.

  • Sube el punto de arranque para que los ventiladores giren despacio por debajo de 50-60 °C.
  • Evita curvas con escalones bruscos, que hacen que el ventilador suba y baje continuamente.
  • No pares los ventiladores del procesador por completo salvo que la placa y el disipador lo admitan.

6. Coloca bien el equipo

  • No pongas el portátil sobre la cama, un cojín o las piernas: tapa las entradas de aire inferiores. Una base elevada ayuda.
  • Deja espacio detrás y a los lados de la torre, y no la metas en un mueble cerrado.

7. Cambia lo que esté gastado

Un ventilador que traquetea o hace ruido aunque gire despacio tiene el rodamiento gastado. En sobremesa se cambia fácilmente por uno del mismo tamaño. En portátil hay que buscar el repuesto exacto del modelo.

Cuánto consume y cuánto calienta

Un equipo potente que consume mucho genera más calor y, por tanto, más ruido. Si quieres hacerte una idea de cuánto gasta, prueba nuestra calculadora de consumo eléctrico.