Windows y software

Suspender, hibernar o apagar: diferencias y qué es el inicio rápido de Windows

Qué hace cada opción de apagado, cuál conviene en cada situación y cuándo desactivar el inicio rápido.

Al pulsar el botón de inicio/apagado, Windows ofrece varias opciones que parecen parecidas pero hacen cosas muy distintas con tu trabajo abierto, la batería y el tiempo de arranque.

Las tres opciones

Qué hace Consumo Vuelta al trabajo Si se va la luz
Suspender Deja todo en la memoria RAM con un consumo mínimo Muy bajo, pero gasta Inmediata (1-2 s) Se pierde lo no guardado (salvo en portátiles con batería)
Hibernar Guarda el contenido de la RAM en el disco y apaga Nulo Algo más lenta (unos segundos con SSD) No se pierde
Apagar Cierra todo Nulo Arranque completo No aplica

Suspender

Es la opción para pausas cortas: la comida, una reunión, la noche si vas a seguir mañana temprano. El equipo sigue alimentando la memoria, así que en un portátil la batería baja poco a poco durante la suspensión.

Muchos portátiles modernos usan la suspensión moderna (Modern Standby): se comportan como un móvil, pueden mantener la conexión a internet y recibir notificaciones durante la suspensión. Eso permite que la vuelta sea instantánea, pero también que a veces se gaste más batería de la esperada o que el portátil se caliente en la mochila. Si te ocurre, usa hibernar cuando vayas a guardarlo.

Hibernar

Copia todo lo que hay en memoria a un archivo del disco (hiberfil.sys) y apaga del todo. Al encender, lo recupera y vuelves a tener las ventanas tal como estaban. No consume batería, por lo que es la mejor opción para guardar el portátil en la mochila o dejarlo varios días.

En muchos equipos no aparece en el menú. Para mostrarla: Panel de control → Opciones de energía → Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado → Cambiar la configuración actualmente no disponible y marca Hibernar. Si tampoco aparece ahí, actívala en un Terminal como administrador:

powercfg /hibernate on

El archivo de hibernación ocupa una parte importante del tamaño de la RAM en el disco. Si te falta espacio y no usas la hibernación, powercfg /hibernate off lo elimina (pero también desactiva el inicio rápido).

Apagar

Cierra todos los programas. Conviene apagar si vas a estar mucho tiempo sin usarlo en un sobremesa, para mover el equipo o para manipular componentes. Ten en cuenta el detalle del siguiente apartado.

El inicio rápido: por qué «apagar» no es apagar del todo

Desde Windows 8, el inicio rápido está activado en muchos equipos. Al pulsar Apagar, Windows cierra tus programas y tu sesión, pero hiberna el núcleo del sistema y los controladores. Así, el siguiente arranque es más rápido.

La consecuencia curiosa: «Reiniciar» sí hace un apagado completo, y «Apagar» no. Por eso, cuando un problema se soluciona «reiniciando», es mejor elegir Reiniciar que apagar y encender.

Cuándo conviene desactivarlo

  • Si tienes arranque dual con Linux u otro sistema: el disco de Windows queda «bloqueado» a medias y puede dar problemas al acceder a él desde el otro sistema (lo explicamos en Linux junto a Windows).
  • Si al arrancar no puedes entrar en la BIOS porque el equipo arranca demasiado rápido.
  • Si algún dispositivo (wifi, USB, sonido) falla tras encender pero funciona tras reiniciar.

Cómo desactivarlo

Panel de control → Opciones de energía → Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado → Cambiar la configuración actualmente no disponible y desmarca Activar inicio rápido. Guarda los cambios.

Con un SSD, la diferencia de tiempo de arranque suele ser pequeña, así que desactivarlo no es un gran sacrificio.

¿Qué uso en cada caso?

  • Pausa corta (minutos u horas): suspender.
  • Portátil a la mochila o varios días sin usarlo: hibernar.
  • Fin de la jornada en un sobremesa: apagar o suspender, según prefieras ahorro o rapidez.
  • Algo funciona mal: reiniciar.

Cuánto gasta tu ordenador encendido, suspendido o apagado lo puedes estimar con la calculadora de consumo eléctrico.