¿Sabrías detectar un fraude? Pon a prueba tu olfato
Ocho situaciones de SMS, correos, llamadas y compraventas: ¿fraude o legítimo?
Ver todas las soluciones
- Un fraude. Es un fraude muy repetido: el dominio no es el oficial de Correos y el pago pequeño sirve para robar los datos de la tarjeta. Comprueba siempre los envíos en la web o la aplicación oficial.
- Un fraude. Microsoft no llama por iniciativa propia para arreglar tu ordenador. AnyDesk y similares dan el control total del equipo a quien está al otro lado. Cuelga.
- Legítimo: es la confirmación de lo que acabas de hacer. Es la verificación de una operación que tú has iniciado, así que es normal. Lo que nunca debes hacer es dictar ese código a nadie por teléfono o mensaje: ningún banco te lo pedirá.
- Un fraude. Para cobrar nunca hace falta dar los datos de tu tarjeta. Es una página falsa que imita a la plataforma o a una mensajería. Mantén todo dentro de la aplicación.
- Un fraude. El dominio del remitente no es el de Netflix: cualquiera puede registrar un dominio con el nombre de una marca. Ante la duda, entra tú en la aplicación oficial y revisa allí el estado de tu suscripción.
- No: el candado no garantiza que la web sea legítima. El candado solo indica que la conexión está cifrada. Las webs fraudulentas también pueden tener certificado para su propio dominio. Lo que importa es que el dominio sea exactamente el del banco.
- Le llamo a su número de siempre antes de nada. Es una estafa frecuente: se hacen pasar por un familiar o amigo con un número nuevo. Verifícalo siempre llamando al número que ya conocías o por otro canal.
- Probablemente legítimo: estás en la aplicación oficial. Si has abierto tú la aplicación oficial (no desde un enlace), lo que muestra viene del banco. Es justo la forma segura de comprobar cualquier aviso: ir tú al canal oficial.