Hardware y componentes

SSD M.2 SATA o NVMe: diferencias y cómo saber cuál admite tu equipo

M.2 es la forma; SATA y NVMe son el protocolo. Cómo distinguirlos y comprobar qué admite tu ranura antes de comprar.

En los foros se repite una confusión: alguien compra un «SSD M.2», lo instala y no funciona, o funciona mucho más lento de lo esperado. El motivo es que M.2 describe la forma del conector, no cómo se comunica el SSD. Hay SSD M.2 de dos tipos muy distintos.

Forma y protocolo: dos cosas distintas

  • M.2 es el formato físico: una tarjeta alargada que se atornilla directamente a la placa base.
  • SATA y NVMe son los protocolos, el «idioma» con el que el SSD habla con el equipo.

Así que existen SSD M.2 SATA y SSD M.2 NVMe. Por fuera se parecen mucho, pero no son intercambiables en todas las ranuras.

Las diferencias

M.2 SATA:

  • Usa el mismo protocolo que los SSD de 2,5 pulgadas con cable.
  • Velocidad similar a un SSD SATA normal, limitada por la interfaz SATA.
  • Hoy es poco común en equipos nuevos.

M.2 NVMe:

  • Se comunica por PCIe, el mismo bus que usa la tarjeta gráfica.
  • Mucho más rápido en transferencias secuenciales. La velocidad depende de la generación: PCIe 3.0, 4.0 o 5.0.
  • Es el estándar actual en placas base y portátiles.

Para el uso diario, como arrancar Windows o abrir programas, cualquier SSD supone un salto enorme frente a un disco duro mecánico. La diferencia entre SATA y NVMe se nota sobre todo al copiar archivos grandes.

Las muescas: B, M y B+M

El borde de contactos de un SSD M.2 tiene una o dos muescas que indican su tipo:

  • Solo muesca M: típica de los SSD NVMe.
  • Muescas B y M: típica de los SSD M.2 SATA.

Crucial explica que sus SSD SATA M.2 llevan las dos muescas para maximizar la compatibilidad, y sus NVMe solo la muesca M.

Cuidado: que el SSD encaje físicamente no garantiza que funcione. Kingston lo advierte: depende de que la ranura y el SSD compartan protocolo. Un SSD M.2 SATA puede encajar en una ranura que solo admite NVMe, y no funcionará.

Cómo saber qué admite tu equipo

En un sobremesa

Consulta el manual de la placa base o su ficha técnica en la web del fabricante. Para cada ranura M.2 indicará:

  • Si admite SATA, PCIe/NVMe o ambos.
  • La generación PCIe, por ejemplo PCIe 4.0 x4.
  • Las longitudes admitidas.
  • Si al usarla se desactiva algún puerto SATA u otra ranura.

En un portátil

Busca el manual de servicio o las especificaciones de tu modelo exacto en la web del fabricante. Algunas webs de fabricantes de memoria tienen buscadores de compatibilidad por modelo de portátil.

Si no encuentras la información, abre la tapa y mira el SSD actual: su etiqueta suele indicar si es NVMe o SATA, y el tipo de muesca te da una pista.

La longitud: 2280 y otros números

El número de cuatro cifras indica las medidas en milímetros: los dos primeros dígitos son el ancho y los dos últimos el largo. 2280 significa 22 mm de ancho y 80 mm de largo, el tamaño más común. Algunos portátiles compactos y consolas usan tamaños más cortos, como 2230 o 2242. Comprueba cuál admite tu equipo.

¿PCIe 5.0 merece la pena?

Los SSD PCIe 5.0 son los más rápidos en transferencias secuenciales, pero suelen ser más caros, calentarse más y necesitar disipador. Para jugar y uso general, un buen PCIe 4.0 es suficiente en la mayoría de casos.

Un SSD PCIe 4.0 funciona en una ranura PCIe 3.0, pero a la velocidad de la ranura. Lo mismo ocurre con un PCIe 5.0 en una ranura 4.0.

Una vez instalado

Si al montarlo no aparece en el Explorador, normalmente solo hay que inicializarlo. Te explicamos cómo en la guía sobre qué hacer si el SSD nuevo no aparece en Windows.