Hardware y componentes

Disco externo, NAS o nube: dónde guardar tus copias de seguridad

Compara disco externo, NAS y nube para tus copias, y combínalos para no perder nada.

Hacer copias de seguridad está claro; la duda es dónde guardarlas. Las tres opciones habituales en casa son un disco externo, un NAS (un pequeño servidor de discos conectado a la red) y la nube. Ninguna es perfecta por sí sola, y por eso lo recomendable es combinarlas.

Comparativa rápida

Disco externo NAS Nube
Coste Pago único, bajo Pago único, alto (aparato + discos) Cuota mensual o anual
Velocidad Alta (USB) Alta en casa, por la red Depende de tu conexión
Automático Solo si lo dejas conectado Sí Sí
Acceso desde fuera No Posible, si lo configuras Sí
Protege de robo o incendio en casa No, salvo que lo guardes fuera No Sí
Protege de ransomware Sí, si lo desconectas Parcialmente Parcialmente (historial de versiones)
Complejidad Muy baja Media o alta Baja

Disco externo

Es la opción más sencilla y barata. INCIBE recomienda usar un dispositivo de almacenamiento externo para las copias.

  • A favor: rápido, sin cuotas, sin depender de internet, y si lo desconectas después de cada copia, un virus que cifre tu ordenador no podrá alcanzarlo.
  • En contra: si se cae, se estropea o se pierde, adiós copia. Y como hay que conectarlo, es fácil olvidarse.

Consejo: pon un recordatorio semanal o mensual. INCIBE propone adaptar la frecuencia a lo que cambian tus datos: un trabajo en curso cada pocos días, las fotos cada dos meses.

NAS

Un NAS es un aparato con uno o varios discos que se conecta al router y hace de «nube privada» para todos los equipos de casa.

  • A favor: copias automáticas de varios ordenadores y móviles, sin cuotas, y con dos discos puede duplicar los datos para que un disco averiado no los pierda.
  • En contra: cuesta bastante más, hay que configurarlo y mantenerlo actualizado, y si lo abres a internet sin saber lo que haces, puede ser un riesgo de seguridad. Además, está en tu casa: un robo o una inundación se lo lleva junto al ordenador.

Para la mayoría de los usuarios domésticos es una opción avanzada, no una necesidad. Tiene sentido si en casa hay mucha información (fotos y vídeos de varios años y varias personas) o varios equipos que copiar.

Nube

Google Drive, OneDrive, iCloud, Dropbox… Entre sus ventajas, INCIBE destaca el acceso desde cualquier lugar y que el mantenimiento corre a cargo del proveedor. Y es la única de las tres que te protege si pasa algo grave en casa.

Pero INCIBE también advierte de sus inconvenientes:

  • Seguridad: si roban tu contraseña, pueden borrar tus archivos. Activa la verificación en dos pasos.
  • Privacidad: tus datos están en servidores ajenos. Cifra antes lo más delicado.
  • Conexión: sin internet no tienes acceso.
  • Dependencia: si el servicio sufre un ataque o cierra tu cuenta, podrías perderlo todo. Por eso su consejo es claro: no dependas solo de la nube.

Ojo también con la sincronización: si borras un archivo en tu PC, se borra en la nube. Sincronizar no es lo mismo que hacer copia; comprueba que tu servicio guarda versiones anteriores y una papelera.

La combinación recomendada: 3-2-1

INCIBE recomienda la regla 3-2-1: tres copias de la información, en dos tipos de soporte distintos (por ejemplo, disco duro y nube), y una de ellas fuera de casa. Para un usuario doméstico, una forma sencilla de cumplirla es:

  1. Los archivos originales en tu ordenador.
  2. Una copia en un disco externo que conectas cada semana o cada mes.
  3. Una copia en la nube (que cuenta como copia fuera de casa).

Lo explicamos con detalle en la regla 3-2-1.

Antes de confiar en una copia

  • Cífrala si contiene documentos personales. INCIBE recuerda que así, si cae en manos de otra persona, no podrá leerla.
  • Comprueba de vez en cuando que se puede restaurar: abre algunos archivos de la copia. Para verificar que un archivo grande se copió sin errores, compara su huella con el comprobador de hash.
  • Revisa la salud del disco externo: los discos también envejecen. Mira comprobar la salud del disco.